Diagnóstico funcional
Qué se hace hoy, quién lo hace y con qué herramientas.
Sistemas que se adaptan a cómo trabajas de verdad, no al revés.
Cuando el proceso vive en cuadernos, hojas de cálculo y mensajes de WhatsApp, se pierde información y tiempo. Construimos el sistema que ordena eso: desde un panel para controlar pedidos hasta un SaaS multiempresa con usuarios, roles, planes y suscripciones.
Trabajamos por fases y con entregas que puedes probar. Cada fase resuelve una parte del proceso y se pone en producción, de manera que el sistema empieza a devolver valor antes de estar terminado.
Cuatro pasos, sin sorpresas: sabes qué pasa en cada etapa y qué recibes.
Qué se hace hoy, quién lo hace y con qué herramientas.
Alcance, cronograma y costo por escrito.
Entregas funcionales que puedes usar y validar.
Capacitación, documentación y acompañamiento.
Lo que nos preguntan antes de empezar un proyecto de software a medida.
Depende del alcance: se cotiza por fases después del diagnóstico funcional, con el costo por escrito antes de empezar. No damos estimaciones al aire porque casi siempre terminan en sorpresas.
Un MVP que ya resuelve el proceso principal suele estar entre 4 y 8 semanas. A partir de ahí, el sistema crece por fases según prioridades.
Sí, y es lo recomendable: primero lo que más duele (por ejemplo facturación o inventario) y después el resto, ya con el sistema en uso.
Tuyos. La entrega se documenta y se te da acceso al sistema, a la base de datos y a las cuentas de servicio.